27

julio

Por 6 Comentarios

es-no_olvides_leerEs un síntoma que puede anteceder a la depresión y es producto de la invasión de la indolencia. Lo experimentamos en mayor o en menor medida todos los seres humanos y es una característica exclusiva de la raza humana, salvo la de los animales en cautiverio. Nos tornamos aburridos y somnolientos si permanecemos sin realizar ninguna tarea, ocupación, proyectos, si abusamos del ocio improductivo, y si no nos ocupamos de los demás; y si esto se profundiza llega un momento en que perdemos el sentido por la vida.

Se lo define como la percepción dolorosa producida por la repetición monótona de conductas pasivas impulsadas por la indolencia. Y tiene su origen en la carencia de estímulos afectivos del entorno familiar, ya sea porque fueron poco importantes o insatisfechos en sus necesidades, o por lo contrario por haber sido sobreprotegidos no se conforman con nada. Esto recuerda que siempre en los extremos impera la patología.

Si el aburrimiento adquiere características letales la persona se vuelve apática, y la búsqueda de estimulantes, relaciones transitorias, poder espurio, exhibicionismos exagerados, acting peligrosos etc., destinados a modificar el síntoma, aunque más no sea en forma transitoria y falaz, puede conducirlo a actos irracionales involutivos y a la propia muerte.

En la actualidad los humanos hemos pensado y actuado para conseguir desarrollo y condiciones de vida más fáciles, por lo tanto sobrevivir no nos demanda tantos esfuerzos. Sin embargo esta situación de comodidad nos hizo conformistas, estáticos y vacuos, porque cada vez más nos abandonamos a la indolencia, evitamos riesgos, abusamos del chupete electrónico (la televisión), y tornamos nuestra vida peligrosamente aburrida. Y una persona aburrida se  muestra apática, sin energía y de a poco su vida deja de tener sentido, acechándola la depresión. La personas sanas, aquellos que realizan esfuerzos para captar valores laborales y afectivos, pocas veces se sienten aburridos. Hasta al ocio lo convierten en ocio productivo realizando deportes, arte, lectura o cualquier otra actividad que les aporten gratificaciones. Por ello es que el adulto maduro experimenta malestar cuando al finalizar un proyecto se mantiene pasivo; malestar que cederá si se propone un nuevo objetivo de crecimiento y se esmera en obtenerlo. Si la persona se deja arrastrar por la pereza y la carencia de proyectos y expectativas  de crecimiento puede alcanzar altos niveles de aburrimiento y esta condición convertirse en un disparador de depresión. Por ello es necesario que el ser humano tome conciencia de la tendencia natural hacia la indolencia y que más allá de disfrutar del ocio y de la comodidad no se deje consumir por ella.

6 Comentarios para “EL ABURRIMIENTO Y LA INDOLENCIA”

  1. Rusty Bellace

    I think this is one of the most significant info for me. And i’m glad reading your article. But should remark on few general things, The site style is great, the articles is really nice : D. Good job, cheers

    Responder
  2. seguidores twitter aqui

    Hola me ha encantado el articulo, llevaba tiempo interesado en esto porque lo estube cuestionando el otro dia con un amigo, al final tenia yo razón por lo que veo. Enhorabuena al autor esperemos que sigan asi, nosotros tenemos un blog igual pero trata de técnicas sobre redes sociales, como conseguir mas seguidores, likes en tus publicaciones y demás. se llama creapublicidadonline.es ¡quedan invitados! gracias, un abrazo fuerte.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *